Si bien los horarios para dedicarme a garabatear siguen intactos, de alguna manera no había sentido necesidad de hacerlo, pues tener a Mateo conmigo me puso en un estado de relajación intrinseca en lo referente al garabato. Más bien como una revolución interior que esta reacomodando todas las intuiciones de mi pensamiento (o algo así).
Pero bueno vamos a contarles un cuentito:
Claro, luego me di cuenta de lo que me decía y salí corriendo, dando me contra todo; había llegado el día D.
Todo salió a como nos habían comentado en las clases de parto, todo menos el parto, pues con muchas horas de gritar y gritar la cosa no dilataba y al final el doctor decidio que a Mateo lo ivan a deslojar a la fuerza, pues había mucho relajo en las barras.
En clases de parto nos habían dicho que existía la posibilidad que de ser un día con muchos partos o una hora complica, podría suceder que en vestidores del quirófano no hubiese un traje descartable para ingresar al parto y de no tenerlo no se ingresa, entonces recomendaban por las dudas llevar cada papá su ropa de quirófano para evitar ese inconveniente.
Lo saque de la mochila y comencé a correr con la enfermera por corredores mientras me daba las instrucciones finales, entonces me llevo frente a la puerta del vestido de hombres y me dijo:
Entre al vestuario y me puse manos a la obra: me desnude y me puse la gorra el tapa boca, los zapatones...y el resto del cuerpo lo cubrí con una sobre túnica azul que se ataba por detrás.
-"Esto no es lo que usaban en los episodios de Sala de Urgencia"- pensé para mi mismo-Era clarisimo que había algo mal en esa ropa; mis piernas quedaban desnudas, desde muy arriba, mi cola estaba casi al aire..Me mire al espejo y realmente me más como un actor porno a punto de entrar a escena que como debería lucir un padre.
Pero si esa era la ropa que me vendieron para entrar a un parto, así debería entrar la gente al parto.. ¿después de todo los médicos conocen muy bien el cuerpo desnudo y no se asombrar, verdad?. El tiempo apremiaba, estaba nervioso y no quería por nada del mundo perderme el nacimiento de Mateo... así que salí rumbo al quirófano...
Espero contarles más historias en breve, desde ya muchas felicidades para todos y nos vemos en el 2009!












