lunes, 31 de marzo de 2008

miércoles, 19 de marzo de 2008

Both sides of the history


Si, soy capaz de hacer chistes de este tipo...
No es mi culpa, simplemente se me viene a la mente.

Mr.Wolf con pilot 0.5 y Coreldraw!

viernes, 14 de marzo de 2008

El conejode Tarantino:


"Kill Easter Bunny"
No se porque, hoy me levante con esto adentro.


Mr.Wolf con Pilot 0.5

martes, 11 de marzo de 2008

Run Forest, Run!




Empecé a correr con 26 años.
El primer día que salí a correr, apenas hice un kilometro y medio.


Pero insistí y luego de unos meses ya corría distancias superiores a los 5k tres veces por semana, luego insistí más y llegue casí al doble.
Entonces me anime y fui a una carrera de la AAU (agrupación de atletas del uruguay).
Y corrí, llegue penultimo en una carrera de un cuarto de maratón (10.5k).
Ahí me enteré que más que correr...trotaba, pero no me desanime segui saliendo, aumente lentamente la velocidad y logre ser un uruguayo más de clase media, es decir llegar mezclado con todo el pelotón.


Digamos que nunca voy a ser un atleta de elite y cualquier tiempo por debajo de los 50' en una carrera me deja feliz, especialmente si es por debajo de los 47' (mis mejores tiempo son de 45').
Ahora cada domingo que corro y cada carrera desde la segunda (la primera fué patética) tengo la costumbre inevitable de llegar como si fuera el puntero.
Eso se llama el remate, generalmente los atletas comienzan el remate un kilometro antes; se trata de accelerar el paso, esforzarce al límite para ganar lugares y una mejor posición.
Ni que hablar de como remata un muchachito como Zamora (si no lo conocen, es el de los carteles carreteros de la Nike 10K, o el de las postales de Nativa).


Pero yo, aunque estoy ahí en el montón en los últimos metros accelero como si fuera una olimpiada y el oro fuera para mí.
Es algo extraño, pero no puedo dejar de hacerlo, realmente cuando cruzo esa meta siento que estoy ganando aunque el ganador ya esta estirando hace más de 15'.
Creanme nada se compara a esa sensación, ese minuto de máxima entrega, que a pesar de ser futil es inmensamente gratificante.
¿Me pregunto por que será?.

miércoles, 20 de febrero de 2008

Bananas, lo que se dicen bananas eran las de antes.



Mi ingesta diaria, incluye aproximadamente unas 3 bananas.

Algunas veces en la mañana, aunque la mayoría de las veces al mediodía, donde suelo tener un almuerzo frutícola compuesto por bananas, manzanas y o peras así como alguna que otra fruta de estación que sustituya a las segundas.

Sin embargo de un tiempo a esta parte las bananas me han defraudado notablemente, la razón de mi desazón hacia los plátanos, la constituye la banana que hoy día es abundante en plaza. No sé bien que variedad es, pero estoy seguro que esta es obra de los creadores de la oveja Dolly.
Su amarillo es muy alimonado y se caracteriza por una textura muy suave y un sabor intenso a nada.

Así es señores; las verdulerías están vendiendo bananas insípidas. Y realmente parece ser un alarmante fenómeno que se extiende en la capital ya que probé las que ofertan en los suburbios y también las de zona céntrica y todos los puestos parecen ostentar el mismo tipo de fruto.
Quizás a ustedes le parezca una tontería este reclamo, pero hasta cuando debemos tolerar que la industria alimenticia nos quite el sabor a todo.

Muchachos; si vamos a manipular genéticamente un fruto, al menos mejorémoslo en sus prestaciones; que la banana tenga un gusto a Bubalu es preferible a la ausencia de sabor.
En fin estoy indignado, sepan comprender.

Mr. Wolf

lunes, 11 de febrero de 2008

Breve crónica de mi honey moon

Les había prometido contarles de mi luna de miel.

Bueno puedo decir que en general, como todas las vacaciones con Karina, siempre la pasamos genial.
Pero en particular esta vez tuve una de esas experiencias para el ameno recuerdo.
Con Karina amamos la tranquilidad de la Barra del Chuy, el último balneario rochense a sólo 20 km de la frontera con Brasil.

Alquilamos un pequeña cabaña cercana a la playa y muy lejana a todos los placeres mundanos.
El problema fue que durante esa semana, Eolo la divinidad a cargo del viento se encapricho realmente con Rocha y espacialmente con la barra.

La playa era una tortura de arena imposible de soportar por más de media hora.

Así pues, al tercer día sin poder estar en la playa, con Karina decidimos ir las piscinas del camping Chuy y al menos disfrutar con otro enfoque.

Ahí comenzó mi suplicio: al intentar ingresar tranquilamente a la pileta, sentado prolijamente en el borde, apoye mi brazo y este resbaló en el borde, con tanta mala suerte que el hombro se distancio del resto del brazo, quedando este colgando muerto y sumiéndome en un dolor que en mi no presentaba antecedentes (ni mi fractura de codo ni de costillas se asemejaron a esta nueva sensación).

Cuando Karina cayo en la cuenta de lo que me pasaba, corrió a solicitar ayuda y más o menos lo que paso luego fue así:


Media hora después una vieja fiat fiorino transmutada en ambulancia me llevo hasta la Ciudad del Chuy, pasando por esa amable caminaría rural llena pozos que me hizo acordarme de la madre del conductor unas trescientas veces en media hora.


Al llegar al ciudad me tomaron una placa, como mi caso era de urgencia me la tomaron antes que al pobre caballo que estaba antes que yo. (Si el radiólogo también atendía equinos en el mismo lugar)
Luego (esto si fue suerte) me llevaron con la placa a Médica Uruguaya, que es mi sociedad y ahí un personaje genial me atendió: un médico cubano que por suerte la tenia re clara con esto de los brazos salidos de lugar, de no ser por el hubiese que tenido que esperar por horas un traumatólogo.


El alivio fue casi inmediato, al otro día el brazo se salio nuevamente pero eso es otro historia.
Aprendí algo muy importante sobre el dolor, algo que me dijo una vez miss Ameba: no hay una memoria que registre el dolor físico, por eso se olvida fácil cuando uno esta aliviado…sin embargo mi hombro se ha empeñado desde que regrese de recordarme lo intenso de nuestra breve ruptura.



viernes, 8 de febrero de 2008

Ciclico


El 2008 comenzó con todo para mí.
Casamiento (ahora soy señor de..), mi primera luxación extrema, nuevo equipamiento de cocina, nuevos e interesantes proyectos freelance y mucho más.
Pero así como en este país dicen que el año laboral comienza cuando llega el último ciclista.
Así yo puedo decir, que mi año laboral, comienza cuando sale la ilustración en la tapa de comienzo de clases.
Hace como 4 años que es un clásico en la revista, así pues que aquí esta mi comienzo de año.

Arranque.

Mr. Wolf
Pilot 0.5, Mouse y Corel, tablet y Photoshop

En breve la historia de la luna de miel más dolorosa jamás vivida (por mí al menos).